Nuestros alumnos de cuarto de la ESO han comenzado a celebrar el final de una etapa. En un recorrido literal y figurado, acompañados de sus tutores, han ido recordando momentos del pasado, celebrado el presente y preparándose para afrontar el futuro con decisión.

Cuando empezó todo… el porche cubierto, las filas de infantil y primaria, las aulas de los más pequeños… Un lugar privilegiado para echar la vista atrás y rememorar las emociones de aquellos comienzos.

La aventura de aprender… Las aulas de primaria fueron trayendo multitud de novedades y, con ellas, reconocen todo lo que han ido adquiriendo a lo largo de estos años -cuatro, diez o incluso trece para muchos-. No solo conocimientos, sino maneras de afrontar la vida, valores que han ido penetrando en ellos y que les configuran como lo que mañana serán: jóvenes al servicio de la humanidad.

Enlazando vidas… Su estancia en La Salle no sólo ha consistido en aprender. Aquí se han forjado relaciones que les han ayudado a crecer y que, a buen seguro, permanecerán de por vida. Espacios como el patio, las aulas y pasillos dan buena cuenta de estas relaciones. Juntos, damos gracias por todas las personas que los han acompañado y han sido luz en su camino.

¿Terminamos? Pues, la verdad, esta oración aún no ha concluido. El próximo día 14 de junio celebrarán su imposición de insignias y será ahí cuando sus deseos quedarán marcados para el futuro. ¡Continuamos preparándonos para lo que vendrá!